Lunes 6 de Abril de 2020 Resistencia - Chaco
 
 
 
 
 
 
Coronavirus
Preocupante: concesionarias de autos creen que no podrán pagar los sueldos este mes
Desde mayo del 2018, cuando se inició el proceso devaluatorio, los vendedores de autos vienen ajustando sus estructuras al ritmo que se desaceleraba el mercado.

Después de dos años de constante caída de las ventas, en las concesionarias de autos tenían la esperanza de estar llegando al piso y que, meses más, meses menos, la tendencia negativa tenía que empezar a revertirse. Pero siempre se puede estar peor. La irrupción del coronavirus en el mundo y su efecto en la economía local le está dando un giro dramático inesperado.

Desde mayo del 2018, cuando se inició el proceso devaluatorio, los vendedores de autos vienen ajustando sus estructuras al ritmo que se desaceleraba el mercado. Aun así, los números no lograban cerrar como consecuencia de las menores operaciones y la necesidad de ofrecer importantes bonificaciones para atraer a los clientes. Eso hizo que desde hace un largo período el negocio de los dejará de ser rentable y la sustentabilidad de las empresas se apoyara en los servicios de posventa para, al menos, lograr un equilibrio financiero. Ganar plata era la excepción y sólo se lograba a través del cobro de los incentivos comerciales que disponen las terminales.

Ahora, se ha bajado otro escalón. La disposición de la cuarentena obligatoria a nivel nacional es un golpe durísimo para todas las actividades y la automotriz no es la excepción. Como consecuencia de las restricciones sanitarias, el jueves pasado se patentó el último vehículo de marzo y la actividad quedó paralizada. Este final abrupto del mes llevó a que se registraran sólo 17.300 operaciones, un número bajísimo aún en tiempos malos, que representa una caída de 55% contra igual mes del 2019. En marzo del 2018, cuando el mercado estaba en esplendor, los patentamientos llegaron a 84.000 unidades. Con la obligación de cerrar las concesionarias, hasta el levantamiento de las medidas para frenar los contagios, las empresas no tendrán más ingresos. Más si se tiene en cuenta que la cuarentena se puede extender hasta después de Semana Santa. Es cierto que se seguirán haciendo ventas online pero el número no será significativo con este clima económico. De hecho, los vendedores admiten que en los últimos días se cayeron varias operaciones pendientes. No sólo no se comercializarán autos sino que además está paralizado el funcionamiento de los talleres y venta de repuestos.

Temor
Es por eso que ya en el sector temen que muchas concesionarias no puedan hacer frente este mes a los costos fijos, especialmente al pago de los salarios del personal. “No tenemos más margen, venimos perdiendo plata desde hace meses. Ahora, si no podemos vender, ¿de dónde vamos a sacar la plata para pagar sueldos, alquileres, servicios? La situación es desesperante”, reconoció un importante “dealer” automotor. “Si no hay caja, va a ser difícil pagar los sueldos”, advirtió otro. El cuadro se repite en el resto de las empresas. Incluso, en la asociación que agrupa a las concesionarias (ACARA) es hoy el principal tema de agenda.

Para tener una idea, el salario de un empleado, con cargas sociales y demás impuestos, le implica al empleador uno $85.000 mensuales. Una concesionaria tipo puede llegar a tener unos 100 empleados –incluso las más grandes superan ese número – lo que significa un costo fijo de $8,5 millones. A esto hay que sumarle el alquiler del local que, si cuenta con espacio para talleres, supera los u$s10.000. Otros dos ítems a tener en cuenta son los servicios e impuestos.

Con este panorama, se vendrán días difíciles en el sector. En las concesionarias apuestan a un salvataje por parte de las terminales. Reclaman que las fábricas ayuden financieramente a sus redes con el pago de una parte de los costos fijos. No sería la primera vez que sucede. En la crisis del 2002, algunas automotrices giraron fondos para mantener a las empresas en pie. De esta manera se evitaría el cierre de varias concesionarias que están en situación de fragilidad. “Lo primero que tienen que hacer las terminales, como medida de emergencia, es dar por cumplidos los objetivos comerciales y bajar los intereses que cobran por el stock en la red. Se necesita que se hagan cargo de una parte de los costos porque sino no van a sobrevivir muchas empresas”, explicaron en el sector.

Esa negociación ya empezó entre algunas terminales y su red. El problema es que la bomba que cayó en la economía que es prematuro todavía para hacer un balance de daños. Más si no se sabe hasta cuándo durarán las restricciones. El coronavirus infectó al sector y ya prevén que la enfermedad va a ser mortal para varias concesionarias.

Fuente: Ámbito


Lunes, 23 de marzo de 2020
...

Volver

   
   
 
 
   
  Copyright ©2012
www.TiempoFiscal.com
Todos los derechos reservados
Fundación IEFER